Diario de un Fallero – 16 de marzo: Orgullo, premios y fiesta hasta el amanecer
Querido diario,
Hoy el día volvió a empezar con esa energía que solo se siente en Fallas. A las 09:00 h, los más pequeños ya estaban en pie, porque nuestro Presidente Infantil, Ian, les había invitado a una chocolatà. Y como manda la tradición, no podían faltar los buñuelos, que esta vez llegaron de la mano de la familia Font-Nieto. Qué generosidad y qué sabor… Y como siempre, Chamy se encargó de preparar la chocolatada con ese toque suyo, perfecto, lleno de cariño. Los niños se relamían, felices, manchándose de chocolate y sonriendo con el alma.

Mientras tanto, nuestras Falleras Mayores, Rocío e Isabel, acompañadas de sus Presidentes y respectivas comisiones, emprendieron una visita especial a la Falla Paseo Alameda – Avenida Francia. Todo el grupo fue acompañado por los músicos incansables de La Branca, que convertían cada paso en un compás de alegría.

Casi al mismo tiempo, en nuestra propia demarcación, llegaban los miembros del jurado para evaluar nuestro ninot mayor. Merche, siempre atenta y con esa elegancia que la caracteriza, recibió al jurado junto a Guille, quien explicó con detalle el significado del ninot. Lo hicieron tan bien que, al caer la noche, el televisor nos regaló una de esas noticias que te ponen la piel de gallina: ¡también el ninot mayor había ganado el sexto premio de nuestra categoría! Otro motivo más para hinchar el pecho de orgullo.
Pero si hubo un momento que se llevó todas las miradas y todos los corazones, fue por la tarde: nuestra Fallera Mayor Infantil, Rocío, se dirigió a recoger el premio por el ninot infantil. Acompañada de casi toda su comisión infantil, de su Presidente infantil Ian, la Fallera Mayor Isabel y los Presidentes Guille y Juan Antonio, de muchos padres, falleros y cómo no, de La Branca, Rocío caminó con paso firme y mirada brillante hasta recibir el galardón de manos de la Fallera Mayor Infantil de València. Fue un instante de emoción pura, de esos que se graban para siempre. Rocío brillaba, y con ella, toda nuestra Falla.

Por la noche, nuestra Fallera Mayor Isabel nos regaló un nuevo momento de unión: una cena para toda la comisión, una de esas cenas que hacen historia. El casal y el carpa rebosaban de vida, de risas, de abrazos. Era imposible no contagiarse de la felicidad general.

Y cuando parecía que el día no podía dar más de sí, llegó la guinda: a las 23:30 h arrancó la Discomóvil Scorpios, y desde el primer minuto, fue una locura de música, baile y diversión en la calle. Hasta las 04:00 h, nadie pensó en dormir. Falleros de todas las edades bailaban bajo las estrellas, sabiendo que estos momentos son los que hacen que la vida se llene de sentido.

Hoy ha sido un día redondo. Premios, chocolate, unión, música y orgullo fallero. Me voy a dormir con los pies destrozados y el corazón lleno.
– Un fallero emocionado 🎶🔥🎉
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